dilluns, 1 de novembre de 2010

¿Te imaginas?

¿Te imaginas? Poder meter todos tus malos recuerdos en un baúl, para no tener que visitar-los nunca mas, meter a todos esos buenos amigos que decían que nunca se iban a ir, a todos los besos por las noches y a todos los susurros que te hacían ser feliz. Meter toda la colección de promesas que nadie cumplió y a la sucia verdad que no deja de gritar.

¿Te imaginas? Poder cerrarlo todo con llave, y huir. Huir de toda la verdad que te escupe cada uno de los recuerdos de ese baúl. Poder no llegar nunca, si no hay nadie esperando.

¿Te imaginas? Poder meterte entre los hilos de una vieja manta de color negro ya un poco desteñido, con ahora si, todos los buenos recuerdos en tus manos, pasando las hojas de tu pasado como si estuvieras viendo un precioso álbum de fotos.

Ahora, ahora sí. Huyamos, huyamos juntos. Tenemos en nuestras manos nuestro futuro, no te preocupes, ya me he encargado yo de cerrar con llave el pasado y esconderla bien, para que nunca mas lo volvamos a abrir.

¿Sabes esa sensación que experimentas cuando cruzas una mirada con alguien desconocido? Alguien completamente ajeno a tu vida, a tus sueños y a tus problemas.

Alguien que no sabes muy bien como ha conseguido captar tu atención entre un millón de ojos más. Ese alguien que te roba una sonrisa esperanzadora que hacia mucho tiempo que nadie robaba.

En un momento llenas tu cabeza de diminutos sueños, y como no, de enormes preguntas.

Ese alguien que por casualidad el día siguiente te presenta un amigo o simplemente no sabes muy bien como, pero te lo vuelves a encontrar a una hora y en un sitio diferente.

Una curiosa mirada que recuerdas cada noche antes de irte a dormir, y que sin embargo, al día siguiente lo vas a recordar todo algo confuso, y como algo tan simple como un bonito sueño.